Todo comenzó hace más de 55 años con un sueño de Alfredo Martínez. Lo que nació como un pequeño local en la calle Lope de Vega, con el tiempo y el "trabajo, trabajo y trabajo" (como le gusta decir a Alfredo), se convirtió en el espacio de 400 metros cuadrados que hoy conocéis en el corazón de nuestra ciudad.
Este premio autonómico es, en realidad, un homenaje a esa constancia. A la capacidad de mantenernos fieles a nuestras raíces -la cercanía, el asesoramiento experto y el mimo por cada detalle- mientras abrazamos el futuro. Porque, como bien dice la nueva generación liderada por Paula Martínez, innovar y digitalizarse no sirve de nada si se pierde el alma por el camino.
"Este logro es para nuestra familia, para nuestro equipo, pero sobre todo para León. Porque un comercio tradicional no solo vende moda: dinamiza, da vida y late al ritmo de sus calles".
Comentarios (0)